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Chupete 1: historia, tipos de chupetes.

Historia del chupete

El uso del chupete está ampliamente instaurado en la sociedad actual y aunque en otros capítulos hablaremos sobre sus ventajas y desventajas, lo cierto es que se le atribuye la capacidad de calmar al lactante. ¿Pero desde cuándo existe el chupete?
Parece que el inicio del chupete se remonta a 1680 cuando en Inglaterra una joven madre agricultora usó una mazorca de maíz que dió a morder a su bebé como calmante o «pacifier» (nombre que recibe actualmente el chupete en inglés).

A partir de entonces los primeros «chupetes» que aparecen en el siglo diecinueve fueron telas rellenas con diversos materiales, como azúcar moldeados como tetinas que se daban a chupar a los lactantes. Existen representación de ellos en algunas obras de arte de la época (fijaos en la imagen de la madonna con el niño de Durero de 1506)
En el siglo diecinueve proliferaron unos anillos de goma que eran usados para chupar y morder y que calmaban el llanto del bebé (Baby comforter). Sin embargo, durante mucho tiempo estuvieron asociados solamente a las clases más humildes porque se los consideraba antihigénicos.

El primer chupete moderno se patentó en los Estados Unidos en septiembre de 1900 (Auntie pacifier). Aunque mucho más simple, tenía la misma forma de los que se conocen hoy: una tetina de goma, un aro alrededor y un asa para sostenerlo.

En 1915 se acuño el término de «Pacifier», con el que actualmente se conoce al chupete en el mundo anglosajón.
Los chupetes comenzaron a hacerse muy populares en los años treinta y
actualmente existen infinidad de modelos hechos en plástico, caucho o silicona.

Tipos de chupete

El chupete nace con la misión de calmar y reconfortar la bebé. Desde el inicio del uso del mismo este se ha perfeccionado, ha cambiado su forma y materiales. En la actualidad existe una amplia oferta de tipos de chupetes que a menudo resulta abrumadora para los nuevos padres.

¿Cómo elegir el chupete?

  • Primero hablaremos de los chupetes DE ACUERDO A LA EDAD:

– Talla 0 (para bebés prematuros)

– Talle 1 (0 a 6 meses)

– Talle 2 (6 a 18 meses)

– Talle 3 (a partir de los 18 meses)

  • Seguimos hablando de tipos de MATERIALES. existen dos tipos, el látex y la silicona.

 – Silicona: Resisten más la luz solar, son transparentes y sintéticos, no modifica su color con el tiempo, y son más higiénicos. Sin embargo, se rompen con mayor facilidad ya que por el material son más vulnerables al desgarro y por ello se recomienda sobretodo en las primeras etapas, cuando no hay dientes.

– Látex o caucho: Amarillento-marrón, se oscurece con el tiempo, se desgasta con luz solar directa, puede producir alergias. Si bien duran menos, ya que pierden su flexibilidad y hasta retienen más la suciedad, son más resistentes, por lo que es el más elegido cuando el bebé ya tiene dientes.

  • Finalmente hablemos de TIPO DE TETINAS:

– Tetina de forma redonda: Es la forma más tradicional. La goma es más estrecha en la parte donde se conecta con el escudo, y se ensancha gradualmente tomando forma redonda. Se puede colocar de cualquier manera en la boca del bebé, sin causar ningún efecto negativo.

– Tetina de forma anatómica: Es la forma más popular. Su diseño permite un correcto desarrollo del paladar y la arcada dentaria. Sin embargo, sólo cumple esta función si está puesto en una única posición.

– Tetina de forma simétrica: Es la forma más novedosa. Aplanada en ambos lados, sigue el criterio de adaptación para el paladar similar al de la forma anatómica aunque menos exacto en su diseño. A su vez, comparte con el modelo clásico redondo la cualidad de poder colocarse en cualquier posición en la boca del bebé.

En resumen:

La elección de la talla depende de la edad del bebé, el material será una elección de los padres y el bebé, aunque coincidimos en que cuando el niño ya tiene dientes es mejor escoger uno de látex (altra resistencia): por último, todas las tetinas son óptimas para el desarrollo correcto del paladar, según dentistas infantiles.

Características de un chupete seguro:

Como indica la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, para que un chupete sea seguro debe cumplir con las normas fijadas por AENOR en 2003. Es decir:

– El chupete y su cadenita deben estar exentos de puntas o bordes cortantes, y no pueden tener partes desmontables ni llevar pegatinas ni etiquetas.

– La tetina debe medir un máximo de 33 mm y no puede contener ningún elemento en su interior.

– El disco que sujeta la tetina tiene que ser lo suficientemente grande como para que el niño no pueda tragárselo y disponer, al menos, de 2 orificios para facilitar el paso de aire y evitar problemas en caso de que, de todas formas, el niño llegase a tragárselo.

– La cadenita del chupete no puede ser más larga de 220 mm, para evitar el riesgo de estrangulamiento.

Y bueno… veréis que además cada casa comercial se encarga de tratar de ofrecer un rasgo distintivo, de modo que proliferan tetinas anticólico, antiregurgitación, tetinas para dar alimentos más «consistentes» (leche con cereales)…

En general, en torno a vuestro hijo se pone en marcha una maquinaria de MARKETING BRUTAL y tendréis que ser consciente de que más de la mitad de las necesidades que encontrareis serán necesidades creadas, no reales. El mejor chupete será aquel que más guste a vuestro hijo.

 

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